El omega-3 es de los suplementos con más investigación detrás — y también de los que más varían en calidad entre marcas. Estos son los cuatro datos que de verdad importan al comparar frascos.
1. EPA y DHA, no “aceite de pescado”
Lo que buscas está en los ácidos grasos EPA y DHA. Un frasco puede decir “1000 mg de aceite de pescado” y aportar solo 300 mg de EPA+DHA. Compara siempre la suma EPA+DHA por porción.
2. La forma importa
Los omega-3 vienen en forma de triglicéridos (más parecida al pescado natural) o ésteres etílicos (más económica). Las marcas premium suelen indicarlo; si no lo dice, pregunta.
3. Frescura y pureza
El aceite de pescado se oxida. Busca marcas que reporten pruebas de terceros y control de metales pesados. Un buen omega no debe tener sabor rancio.
4. ¿Y las alternativas vegetales?
El aceite de alga aporta DHA (y a veces EPA) sin pescado — la opción para dietas veganas. El aceite de linaza aporta ALA, que el cuerpo convierte a EPA/DHA con eficiencia limitada.
En resumen
- Compara EPA+DHA por porción, no el total de aceite.
- Prefiere marcas transparentes con pruebas de terceros.
- Vegano: busca aceite de alga.
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Nota: este artículo es informativo y no sustituye el consejo médico. Los suplementos no son medicamentos; consulta a tu profesional de salud antes de iniciar cualquier suplemento.



